Desde hace más de 20 años acompaño a personas en procesos de crecimiento personal
Mi trabajo nace de una profunda convicción: cuando una persona encuentra un espacio seguro donde sentirse escuchada, comprendida y acompañada, puede transformar su forma de relacionarse consigo misma, con los demás y con la vida. Mi vocación por la terapia está profundamente unida a mi propia historia. Desde niña tuve contacto con la espiritualidad, la práctica del yoga y el mundo de la psicología. Además, como hermana mayor, desarrollé muy pronto una sensibilidad hacia el cuidado y el acompañamiento dentro de mi familia.
Soy Marta Garrido, psicóloga y terapeuta
Durante una etapa de mi vida comprendí que, a pesar de la formación, la exigencia y el esfuerzo, seguía sintiendo cansancio, soledad y ansiedad. Fue entonces cuando inicié mi formación en Terapia Gestalt y un profundo proceso de trabajo terapéutico individual y grupal que transformó mi manera de entender el sufrimiento, el cuidado y la vida. Comprendí que muchas veces sufrimos porque nos alejamos de nosotros mismos, de lo que sentimos y necesitamos. Y que sanar implica volver a
habitarnos con conciencia, honestidad y compasión.

Mi Historia
CONOCE MI HISTORIA
A los dieciocho años inicié mi propio proceso terapéutico para trabajar la
dependencia emocional, centrarme en mis estudios y encontrar mi propio
camino. Recuerdo aquel espacio como un lugar de confianza, donde me sentí escuchada, comprendida y mirada en todo mi potencial. Fue ahí donde despertó mi vocación de ser psicóloga. Me formé en Psicología con orientación en Psicología de la Salud, y a lo largo de los años amplié mi formación en diferentes ámbitos como coaching, mindfulness, psicología perinatal, sexual y educativa. Durante años facilité talleres y formaciones en inteligencia emocional, gestión del estrés, resolución de conflictos y prevención de adicciones en colegios, institutos, asociaciones y entidades sociales. Mi experiencia como madre de tres hijos también marcó profundamente mi camino personal y profesional, llevándome a profundizar en el vínculo, el apego y el desarrollo emocional.

Sanar no es convertirnos en otra persona, sino volver a quienes somos.
Una puerta para volver a ti
Creo profundamente en la capacidad de transformación de las personas cuando encuentran el acompañamiento adecuado. Pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino un acto de valentía, conciencia y amor hacia uno mismo.
¿Necesitas transformar tu vida?


